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¿Qué información estoy consumiendo? La importancia de que las personas (votantes o no) distingan entre los tipos de información falsa

By abril 18, 2024No Comments

Hace algunos meses, en una capacitación para periodistas en la que vimos herramientas para verificar información online, confirmé algo que, si bien ya sabía, no tenía tan claro hasta ese momento: es importante que tanto los periodistas como las personas que leen, ven y escuchan noticias conozcan una clasificación de los tipos de información falsa, para que puedan identificarlos de manera más sencilla, compartir contenido de mayor calidad y ayudar a más personas a entender cómo funciona la desinformación. 

Para llegar a reconocerlos, primero es importante saber un poco de dónde surgen. En los últimos años, tanto académicos como profesionales han discutido sobre los términos para hablar de información falsa. Entre ellos está el famoso “fake news”, que varios especialistas aconsejan no usar debido a que, por definición, una noticia no puede ser falsa, además de que el término ha sido utilizado por personalidades que se caracterizan justamente por impulsar la desinformación. 

Los investigadores Claire Wardle (cofundadora de First Draft News)  y Hossein Derakhshan (periodista iraní canadiense), por ejemplo, sugieren el término “trastornos de la información”, del cual se desprenden las siguientes categorías: la desinformación, la información errónea (misinformation) y la información maliciosa (malinformation)

Estamos frente a un evento de desinformación cuando determinadas personas divulgan una información aún a sabiendas de que es falsa. Con misinformation, los autores se refieren a cuando las personas que comparten la información ignoran que esta no es cierta. Por último, la información maliciosa es aquella que es verdadera pero se comparte para dañar a una persona. 

Término Diferencia
Desinformación (disinformation) Cuando las personas que divulgan la información falsa saben que es así.
Información errónea (misinformation) Quienes divulgan la información ignoran que esta es falsa. 
Información maliciosa (malinformation) Casos en los que se divulga información verdadera con el objetivo de dañar. 

 

Una clasificación

Estas categorías dan paso a siete tipos diferentes de “trastornos de la información”. Sea en notas de prensa, videos o imágenes, las y los periodistas, junto a las audiencias, pueden reconocerlas. Hablamos de sátira o parodia, conexión falsa o errónea, contenido engañoso, contexto falso, contenido impostor, contenido manipulado y contenido fabricado. Si bien existen otras clasificaciones, esta resulta de utilidad para distinguir los diferentes tipos de “trastornos de la información” a partir del porqué fueron creados y el daño que pueden causar.

Es importante aclarar que estas acciones no son exclusivas de perfiles o grupos políticos específicos. En realidad pueden ser realizadas por cualquier persona, incluso por periodistas. 

En la capacitación que mencioné al principio sucedió que, cuando vimos algunos ejemplos, las y los periodistas nombraban primero de qué caso se trataba y así veíamos la manera de hacer una verificación rápida, dentro de lo posible.

¿Y si no tienes seguridad de lo que ves? El miedo del uso de la Inteligencia Artificial Generativa para crear información falsa

Hablo de “lo posible” al momento de verificar porque esto no siempre es tan fácil. Sí, la clasificación nos ayuda para que sea más sencillo explicar o desmentir cada tipo de información falsa, pero algunas veces se vuelve más complejo, como los casos en los que se usa la Inteligencia Artificial Generativa. 

Sí, es momento de hacer un pequeño foco en esto. La discusión acerca de lo bueno y lo malo del uso de la Inteligencia Artificial ha estado en la región y a nivel global durante los últimos años. En el mundo periodístico, además de la preocupación sobre el reemplazo de nuestras funciones, las herramientas para facilitar nuestro trabajo y demás, hay una cuestión evidente: la Inteligencia Artificial Generativa (IA) se utiliza para crear información falsa. 

Hay casos en los que su uso resulta más obvio, como cuando podemos distinguir fácilmente una imagen de una persona con orejas mal colocadas. Pero hay otros en los que es más difícil verlo y en un futuro (quizás no muy lejano) existe la posibilidad de que sea imposible separar lo verdadero de lo falso. El miedo es que, como se está viendo, las herramientas de detección de inteligencia artificial no avancen a la misma velocidad que el desarrollo de la IA. 

No obstante, hay que remarcar que para desinformar muchas veces sólo se necesita creatividad y no necesariamente el uso de la Inteligencia Artificial. 

El uso de esta es riesgoso en medio de una temporada electoral, cuando se crean contenidos que confunden a la población y afectan los procesos electorales y la democracia.  Y, a pesar de lo complejo que pueda resultar en algunos casos, gran parte del trabajo de combatir la información falsa recae en los periodistas. 

Nuestra responsabilidad 

Cuando hablo de trabajo, no me refiero sólo al ejercicio de tomar una nota, video o imagen para hacer una búsqueda inversa o clasificar un contenido como real o falso, sino también un esfuerzo mayor para educar a las personas, que las audiencias tengan mayor conocimiento y puedan, cada vez más, distinguirlo ellas mismas. Quizás reaccionen con la misma emoción que ese grupo de periodistas que conocí hace algunos meses, cuando se dieron cuenta por sí solos que estaban ante un contenido falso.